Un grupo de la USAL, a la vanguardia en el estudio de la propiedad intelectual y el emprendimiento universitario

El GIR Euripides realiza investigación, formación y trabaja en la resolución de consultas de carácter jurídico tanto internas como externas a la Universidad en relación a la protección de los resultados de la investigación y la transferencia de conocimiento.

En los últimos años, las universidades españolas están tratando de incorporar a sus tradicionales funciones de formación e investigación una “tercera misión”, la transferencia del conocimiento que se genera en su seno hacia la sociedad. Esta transferencia se fundamenta en la protección de los resultados de la investigación mediante las diversas formas de propiedad intelectual e industrial, y en su explotación comercial a partir de la creación de spin-off (iniciativas empresariales promovidas por miembros de la comunidad universitaria) y la suscripción de contratos con empresas. Esta “tercera misión”, requiere además de un soporte jurídico que en ocasiones puede llegar a ser muy complejo, lo que necesita del apoyo de juristas expertos en la materia.

En la Universidad de Salamanca (USAL) el Grupo de Investigación Reconocido (GIR) Propiedad Intelectual, Innovación y Desarrollo Socioeconómico (Euripides) es especialista en el estudio de estos campos. Dirigido por el profesor Fernando Carbajo Cascón, el grupo ha desarrollado en los últimos años sendos proyectos, uno de la Junta de Castilla y León sobre la protección de la investigación y la transferencia de resultados, y uno del Plan Nacional de I+D+i del Ministerio de Economía y Competitividad (MINECO) sobre propiedad intelectual y universidades, que culminarán en breve con la publicación de una obra colectiva en torno a estos campos, un manual que será referente a nivel nacional e internacional.

“El estudio de la propiedad intelectual en la universidad y en centros de investigación no es nuevo, pero ha tenido muchas modificaciones recientemente y los trabajos que se han desarrollado hasta el momento suelen ser disgregados, centrándose ya en el tema de las patentes, o ya en el de los derechos de autor sobre las obras científicas. Nosotros queremos dar una perspectiva integral, prestando atención tanto a las invenciones como a las creaciones científicas o de otra naturaleza (programas de ordenador, bases de datos, diseños industriales, etc), y también a los contratos de investigación y a la creación de spin-off universitarias”, apunta Fernando Carbajo Cascón.

El marco legal en estos ámbitos ha venido desarrollándose en la Ley de Economía Sostenible, en la Ley de Ciencia y Tecnología, ambas de 2011, y en la Ley de Propiedad Intelectual, que ha sufrido modificaciones en 2014. “Se trata de promover la cultura de la capitalización de la propiedad intelectual en la universidad, que es una cultura típica anglosajona. Es decir, no solo centrarse en la investigación básica, también en la investigación aplicada, dirigida a la empresa y al mercado, que es lo que persigue la Ley de Economía Sostenible y la Ley de Ciencia de 2011, y todo eso necesita un soporte jurídico”, detalla el responsable del GIR Euripides.

Consciente de esta necesidad, el grupo ofrece servicios de consultoría tanto interna, dentro de la propia universidad; como externa, a cualquier persona u entidad que necesite soporte jurídico en materia de propiedad intelectual y emprendimiento. “Salamanca no dispone de muchos abogados especializados en esta materia y nosotros llevamos muchos años investigando y llevándolo a la práctica. Entre nuestros proyectos futuros se encuentra la posibilidad de crear una oficina de propiedad intelectual y emprendimiento en la Universidad, un servicio de consulta y ayuda a la comunidad universitaria a partir del cual se puede ofrecer formación especializada formación y resolución de consultas prácticas internas. Se trata de prevenir conflictos y de aconsejar en la creación de empresas para la explotación de la propiedad intelectual, que se puede dar en cualquier campo de conocimiento, incluyendo tanto el terreno tradicional como el virtual en Internet”, subraya.

Qué materiales subir o no al Campus Virtual con fines académicos, qué y cómo citar, problemas de plagio, a quién corresponden los derechos de una propiedad intelectual, cómo proteger creaciones científicas, cómo registrar patentes o marcas o cómo constituir una sociedad, son algunas de las consultas que reciben. “El mundo de la propiedad intelectual y el emprendimiento es complejo y diverso y hay que tener en cuenta las distintas circunstancias”, recalca.

Un trabajo colaborativo

En la actualidad, el grupo está formado por seis miembros pertenecientes al Área de Derecho Civil y Mercantil de la Facultad de Derecho de la USAL, Pilar Martín Aresti, Isabel García Martín, María José Vaquero Pinto, Vanessa Jiménez Serranía y Juan Pablo Aparicio Vaquero, además del propio coordinador, Fernando Carbajo Cascón; y cuenta con dos colaboradores cercanos, Juan José Bullón Pérez, de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Industrial de Béjar, y Mercedes Curto Polo, de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). La idea, explica su responsable, “es integrar no solo a juristas sino también a personas que trabajan desde un punto de vista cercano a las creaciones intelectuales de tipo técnico”.

De este modo, para llevar a cabo sus proyectos y actividades asociadas, el GIR coopera con personal de otras universidades y centros como la Universidad de Almería, la Universidad Nacional de Educación a Distancia, la Universidad de Zaragoza, la Universidad de Santiago de Compostela, la Universidad de Valencia, la Oficina Española de Patentes y Marcas o la Fundación Alberto Elzaburu. En materia de formación, colaboran asimismo con universidades latinoamericanas procedentes de Colombia, Argentina, Brasil o México, entre otras.

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