La USAL estudia el volcán de Isla Decepción para diseñar un modelo predictivo de la actividad de estas estructuras geológicas

Antonio M. Álvarez Valero viaja a la Antártida en la campaña 2017-2018 del proyecto internacional POSVOLDEC para determinar los factores magmáticos clave bajo el volcán activo de la isla y avanzar en el conocimiento de las erupciones volcánicas del planeta.

 

Expulsado del Olimpo al nacer, Vulcano creció al amparo de las divinidades del océano en las profundidades de una cueva marina de la que hacía manar lenguas de fuego cuando desataba su furia. Este dios del fuego hizo llorar lava por última vez en 1970 al volcán que da forma a Isla Decepción, en la Antártida. Paraje al que se trasladará el científico de la Universidad de Salamanca Antonio M. Álvarez Valero para estudiar los procesos magmáticos que en él ocurrieron en el marco del proyecto POSVOLDEC (MINECO), coordinado por el Instituto de Ciencias de la Tierra Jaume Almera (CSIC).

El objetivo principal del proyecto POSVOLDEC. Understanding post-caldera volcanic processes in Deception Island (Antarctica): Implications for assessing future potential volcanic hazards”, de carácter interdisciplinar e internacional, es caracterizar el estado actual del sistema magmático que reside bajo Isla Decepción. El propósito, comprender los “factores clave” que controlan los procesos volcánicos para avanzar en la determinación de “patrones de funcionamiento de estas estructuras geológicas en las diferentes regiones del planeta”, explicó Antonio M. Álvarez Valero a Comunicación USAL.

¿Por qué Isla Decepción? El escenario natural presenta “un excelente estado de conservación apenas alterado por la acción del hombre y, además, en ella las evidencias del vulcanismo activo posteriores al proceso de colapso de la caldera son de los recientes años 60-70”, señala. Isla Decepción se concibe, por lo tanto, como el laboratorio natural ideal para observar y analizar -en base a su erupción particular- aspectos generales que “nos desvelen más información sobre la formación, frecuencia y evolución del cuerpo del magma en profundidad hacia un tamaño y estilo eruptivo concreto. Todo ello, además, ayudará a determinar cuáles parecen ser las rutas de salida hacia el exterior ‘preferidas’ por el fundido”, concluye el geólogo de la Universidad de Salamanca.

 

Mapa de Isla Decepción. Fuente: Wikimedia

 

Es evidente el interés de la comunidad científica por la investigación de los sistemas volcánicos activos enfocado hacia la predicción de posibles erupciones con el objetivo de minimizar su impacto medioambiental, social y económico. No obstante, llama la atención que no sea un tema tan desarrollado como pudiera pensarse. Por ello, en estrecha colaboración con el Instituto de Ciencias de la Tierra Jaume Almera (CSIC) surge este estudio interdisciplinar en el que, además del científico de la USAL, participan especialistas de las universidades de Leicester, Orleans y Massey, además del Observatorio de la Tierra de Singapur. El reto de todos ellos no es otro que profundizar en el estudio de este sistema volcánico desde diversas disciplinas de estudio que les permitan revisar factores relacionados con la geofísica, geoquímica y la biodiversidad del lugar.

Al respecto, Antonio Álvarez Valero será el único científico en la presente campaña antártica que aproximará el estudio del volcán de Isla Decepción a la petrología con el objeto de desentrañar la información contenida en sus rocas. Del 15 de febrero al 15 de marzo se desplazará a esta región polar para realizar un minucioso trabajo de campo enfocado a muestrear para, posteriormente, analizar la composición geoquímica, los minerales y los gases que forman estas rocas ígneas. De ellas podrá obtener información precisa del manto terrestre de donde procede el magma que les dio origen, esa gran roca fundida y fluida compuesta por una combinación de gases disueltos, fragmentos de roca y cristales.

Sobre esto, el investigador recuerda que “la estructura de un volcán y la intensidad de su erupción volcánica dependen de un buen número de factores entre los que destaca la composición del magma”, apunta. De hecho, son relevantes en el ámbito de la vulcanología internacional los estudios efectuados por el grupo de investigación de este geólogo de la USAL para determinar el funcionamiento del fundido y entender por qué unas veces el magma asciende hasta la erupción volcánica y otras se queda en profundidad.

 

 

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